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La revista ARAL (descarga aquí) ha realizado un completo informe sobre el mercado de elaborados cárnicos de pavo y pollo durante el último año. Con la participación de varias consultoras y empresas del sector, este análisis muestra cómo la industria avícola se ha adaptado a los nuevos hábitos de consumo de la sociedad, tanto los derivados de los efectos de esta pandemia como los que se venían registrando en las preferencia de las familias.

El mayor reto del sector ha estado en la personalización de la oferta de productos, apoyados en la innovación y la transformación de las empresas productoras, así como en la respuesta a un cliente que busca conocer el origen de los productos que consume así como sus procesos de producción.

Como señala Jordi Montfort, secretario general de Avianza en un artículo de opinión que forma parte de este estudio, nuestro sector ha puesto especial foco en mostrar de forma transparente los pilares que sustentan nuestra actividad, como son la Calidad en las materias primas, la Sostenibilidad y el Bienestar Animal.

En este artículo, exponemos cómo estamos ganando la confianza de un consumidor que busca cada vez más el sello de calidad de nuestros productos de origen nacional, y para el que estamos realizando procesos de digitalización de nuestra cadena de valor para llegar a ellos de forma más directa y accesible. Y como remarca Jordi Montfort, “la calidad y el sabor priman sobre la competencia de precios, y esto es algo que agradece el consumidor, que recibe con agrado las nuevas propuestas“.

Artículo escrito por Fernando Caballo Arcaya.

El diario Agronegocios incluye en su último número un especial dedicado al Bienestar Animal, en el que nuestra interprofesional ha participado con un artículo de opinión en el que se recogen nuestras principales actuaciones en este importante compromiso de toda la industria avícola. Puedes acceder al contenido completo del especial en su web. Reproducimos aquí la tribuna íntegra de Jordi Montfort, secretario general de Avianza.

Una industria avícola responsable, innovadora y comprometida con el bienestar animal

La industria avícola española es un referente internacional por la capacidad de innovación, transformación y adaptación a los nuevos retos que plantean los consumidores y la propia cadena de valor agroalimentaria. Ocupar esta posición ha sido posible gracias a un compromiso constante de inversión en todos los procesos productivos, desde la genética, la crianza de aves en nuestras granjas, la logística y transporte, el procesamiento y elaboración de productos, o la comercialización final. Y todo ello además, generando una importante contribución a nuestra economía, así como la dinamización de la actividad empresarial en ámbitos rurales.

Nuestras granjas, centros de producción y todo el ecosistema de empresas en general, están cada vez más profesionalizadas, más tecnificadas, más preparadas incluso para abordar el proceso de internacionalización a mercados aún más exigentes, si cabe. Y en esta evolución, contar con un sello de “Compromiso Bienestar Animal” es una prioridad para todos. Porque una gran parte de los deberes ya están hechos. Hablamos de la capacidad de mostrar de forma transparente a ese consumidor que, desde hace años, nuestras empresas y profesionales cumplen más allá de con los principios marcados por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en materia de bienestar animal, así como los reglamentos de la Unión Europea, como el Convenio Europeo para la Protección de los animales en granjas ganaderas. Son hechos.

Contar con un sello de “Compromiso Bienestar Animal” es una prioridad para todos

Avianza

Por ello nuestra interprofesional participa de forma activa en diferentes comités de trabajo, tanto de nuestro sector como con otras interprofesionales, para crear el marco común que nos permita impulsar un sello que represente ante nuestros consumidores la garantía de una producción avícola que se rige por los máximos estándares de bienestar animal, así como criterios éticos. Estándares que se aplican en ámbitos de bioseguridad, alimentación, alojamientos e instalaciones, o manejo de los animales.

Es una responsabilidad común, que se nutre de las mejoras propuestas por parte de todo el ecosistema de la industria cárnica, comités de expertos donde participan universidades y centros tecnológicos, entidades de certificación, operadores y las propias organizaciones de protección y defensa de los animales. El diálogo y el respeto debe ser la base de la mejora.

Porque en la Unión Europea contamos con una de las normativas más exigentes y avanzada en el ámbito del bienestar animal, y nuestras empresas son garantes de su cumplimiento. Cuando nuestros productos avícolas compiten en mercados internacionales, y también el nacional, debería ser una importante ventaja competitiva, sobre todo ante la amenaza de carne avícola low cost de mercados más laxos en sus políticas de producción. Y esto es algo que queremos remarcar de forma positiva: la carne avícola española es un producto sano, seguro y de calidad.

Nuestras empresas y profesionales llevan años transformando sus instalaciones en complejos muy avanzados, donde la innovación y la digitalización ayudan a controlar y mejorar cada parte del proceso de producción, con una importante inversión en trazabilidad. Tecnologías como el blockchain, o la gobernanza y adopción del dato para la toma de mejores decisiones, forma parte de ese proceso de transformación, y su aplicación práctica puede contribuir a dar mayor solidez y transparencia a iniciativas como nuestro sello de calidad y bienestar animal.

Tenemos la oportunidad de armonizar los procesos de certificación para que el consumidor reconozca en un único sello esa realidad de la que tan orgullosos estamos.

Avianza

Desde Avianza queremos que cuando los consumidores acudan a sus lineales tengan la garantía de que adquirir un producto avícola producido en España es sinónimo de todos los valores que hemos comentado anteriormente. Y también del esfuerzo de miles de profesionales anónimos y familias que trabajan cada día para garantizar que la carne avícola española forme parte del patrimonio gastronómico de nuestro país.

En 2021 abordamos importantes retos en internacionalización de nuestros productos, con foco en mercados como Japón, Hong Kong, Oriente Medio o la propia UE, sobre todo con un producto Premium, y de nosotros depende la capacidad de comunicar de forma más amplia, eficiente y transparente las buenas prácticas en materia de bienestar animal que hemos aplicado en todos los eslabones de la cadena de valor de la industria cárnica.


25 profesionales representantes de las industrias cárnicas españolas han participado en este completo informe de la revista Cárnica, donde se dibuja el DAFO de cada uno de los sectores, entre ellos el Avícola. A través del mismo se han analizado las principales Debilidades y Amenazas, donde el informe destaca, entre otras, las tensiones en los precios de mercado, mermados además por la crisis del COVID19, así como la necesidad de realizar una labor más proactiva de comunicación en torno a las propiedades de los productos cárnicos y el compromiso de los profesionales en una producción más sostenible y segura.

En cuanto a las Fortalezas, los profesionales consultados destacan el carácter resilente de nuestras industrias, así como nuestro objetivo de internacionalización, apoyándonos para ello en la buena imagen exterior de los productos españoles, de gran calidad y con un modelo de producción ejemplo para el resto de mercados.

En cuando a las Oportunidades, precisamente incide en el potencial que supondría para nuestras industrias la apertura de nuevos mercados a nuestras carnes, algo en lo que, por ejemplo, estamos trabajando desde Avianza con el reciente acuerdo con ICEX.

Nuestro secretario general, Jordi Montfort, ha analizado para Cárnica cuáles son los principales componentes de ese DAFO aplicado a nuestra industria (adjuntamos imagen). Destacan las Fortalezas, donde nuestro sector viene realizando importantes inversiones y sólidos avances en profesionalización y mejora técnica de nuestra cadena de valor o la innovación como palanca de crecimiento y robustecimiento de nuestras empresas.

Además, destaca dos de los pilares de producción de nuestra interprofesional, como son la bioseguridad y la calidad de nuestros productos como señal de identidad y de nuestros valores.

Puedes descargar el informe completo desde su web.

A causa de los efectos de pandemia del COVID19, el sector cárnico está experimentando importantes cambios. Y uno de ellos ha sido el fuerte avance hacia la digitalización, que se une a los compromisos propios de nuestro sector, como son la Sostenibilidad y el Bienestar animal, así como el tan crucial proceso de Internacionalización.

En este informe de Alimarket, en el que hemos participado desde Propollo aportando nuestra visión y experiencias, se analiza el “estado del arte” del sector cárnico en España, entre ellos la industria avícola. Estas son las principales conclusiones:

  • El “plant-based” ha irrumpido en la escena del sector, según el presidente de ANICE, “las herramientas digitales y tecnológicas se han tornado fundamentales para la industria cárnica…”. Declaraciones que van acompañadas de un “Plan de digitalización” para dar a conocer a los socios las posibilidades que ofrece la tecnología y las herramientas digitales a las empresas asociadas.
  • La digitalización en el sector cárnico es todavía reducida. Tendrán sin duda un impacto en la estructura de la propia empresa y a su relación con el cliente, además de una mejora en la producción, la adaptación de productos, una mayor seguridad de sus productos y trabajadores; y, por supuesto, en la comunicación con los clientes y captación de nuevos.
Fuente: MAPA

El incremento de la digitalización ha sido confirmado por Provacuno, otra de las interprofesionales participantes en informe. Según sus responsables, ha habido incrementos en las plataformas de venta online, en paralelo al temido descenso del consumo por parte del sector HORECA durante esta pandemia, y el incremento en el interés en la exportación.

El sector avícola viene desarrollando importantes inversiones en materia de modernización de instalaciones, de acceso a nuevas fuentes de energía renovable, de aplicación de economías circulares o gestión de residuos.”, Jordi Montfort, Secretario General Propollo

Alimarket

Como explica el informe, el sector cárnico, a través de ANAFRIC y de Provacuno, en un movimiento que también apoyamos desde Propollo, ha solicitado ayudas al almacenamiento privado, la apertura de las compras de intervención pública y ayudas directas al sector productor, especialmente a cebaderos o en nuestro caso, granjas avícolas.

En el comercio exterior, el COVID ha tenido una notable influencia. Las ferias internacionales han sido casi suprimidas, así como los viajes y concentración de personas. Los modelos tradicionales de promoción comercial han sufrido un importante cambio. La transformación digital juega ahora un papel nuevo.

Se abren nuevos mercados a través de auditorías in line como en el caso de Tailandia. Queda abierto un camino para nuevos destinos comerciales.

Sostenibilidad y bienestar animal

La sostenibilidad y el bienestar, objetivos perseguidos por el sector antes de la pandemia, hoy siguen jugando un papel importante. Desde Propollo explicamos cómo “el sector avícola viene desarrollando importantes inversiones en materia de modernización de instalaciones, de acceso a nuevas fuentes de energía renovable, de aplicación de economías circulares o gestión de residuos. Pero es un compromiso global, y por tanto debe seguir siendo incentivado desde las administraciones públicas, para extender al máximo de empresas posible las posibilidades de adoptarlas.”

Otro de los temas mencionados hace alusión al Grupo de Trabajo del Sector Cárnico de la Plataforma Tecnológica Food for Life-Spain (PTF4LS), que plantea potenciar y ordenar los procesos de I+D+i, crear estructuras que permitan canalizar esa innovación de forma eficaz y vertebrar de forma eficiente la relación de la industria con el mundo de la innovación, identificando intereses comunes y requerimientos de mercado.

La producción libre de antibióticos, las oportunidades de financiación de proyectos I+D+i y la seguridad alimentaria en embutidos fermentados, son algunos de los nuevos proyectos en los que se han embarcado las empresas cárnicas.

El informe indica también que no se puede olvidar la aparición de elaborados sustitutivos de los cárnicos en los próximos años y que harán competencia a los productos tradicionales. Otro reto más al que tendrán que hacer frente el sector cárnico.