Tras su Asamblea General en Berlín, AVEC, The European Poultry Meat Association, en la que participa Avianza y AMACO como representantes de nuestro país, han lanzado una declaración conjunta de todos sus miembros nacionales en favor de los retos de la sostenibilidad en el sector. 


Esta Declaración de Berlín (versión inglesa), que puedes ver abajo, representa la visión de un sector estratégico en Europa como es el de aves de corral (pollo, pavo, codornices, pato, ganso y otras), cuya producción conjunta supera los 38.000 millones de euros, con exportaciones de más de 2.000 millones de euros al año. 


Más de 25.000 granjas familiares en toda Europa generan cerca de 370.000 empleos directos. 


Desde Avianza suscribimos la Declaración de Berlín como un punto de reflexión necesario de todo el sector avícola europeo en torno a los principales retos que venimos abordando desde cada una de nuestras interprofesionales nacionales. La respuesta a las grandes demandas de nuestra sociedad y nuestros consumidores para avanzar en una alimentación sostenible en todas sus vertientes está en manos de nuestros granjeros y empresas del sector, que llevan trabajando años para garantizar los más altos estándares de calidad, seguridad y respeto por el medio ambiente. Es más necesario que nunca escucharles.” Jordi Montfort, Secretario General de Avianza.

Declaración de Berlín

AVEC y los representantes de las respectivas asociaciones nacionales integradas se comprometen a desarrollar y promover una Carta de Sostenibilidad que se presentará a principios de 2022. La carta tendrá como objetivo encontrar el mejor equilibrio entre los tres pilares de la sostenibilidad: ambiental, social y económico, para ser coherente con los objetivos del Pacto Verde de la UE y la Estrategia de la Granja a la Mesa.

AVEC ha iniciado un proceso de reflexión con el objetivo de afrontar los próximos retos de nuestro planeta, que consideramos que no pueden combatirse solos, sino que deben abordarse con un enfoque común. Por lo tanto, todas las partes interesadas en la cadena de producción (representantes de empresas de cría, representantes de granjeros, procesadores de alimentos, académicos y científicos) están participando en esta iniciativa.

Con esta declaración, el sector europeo de la carne de aves de corral se compromete con un futuro sostenible.

Nuestro acuerdo

El sector europeo de la carne de aves de corral es un sector competitivo, innovador y sostenible que contribuye significativamente a la dieta equilibrada y saludable de los habitantes de Europa y del mundo. Proveemos carne de aves de corral de alta calidad de especies como pollo, pavo, codornices, pato, ganso u otras.

El sector de la carne de aves de corral es un activo estratégico en el sistema alimentario de la UE, con un valor de producción total de 38.000 millones de euros, con exportaciones por valor de más de 2.000 millones de euros al año y proporciona empleo directo a más de 370.000 personas. En 25.000 granjas familiares de toda Europa, se crían pollos, pavos y patos con altos estándares.

En Europa, la producción convencional de carne de ave representa el 80% del mercado. Utilizando procesos de producción altamente eficientes, solo se necesita una cantidad mínima de recursos naturales para generar una fuente de proteínas de gran valor para la dieta humana.

El implementar estándares más altos de bienestar para nuestros animales es parte de nuestro ADN y estamos orgullosos de ser líderes mundiales en este tema. Para lograr el bienestar animal y tener la alta calidad del producto es crucial la amplia experiencia de nuestros profesionales altamente cualificados, que aportan muchos años de experiencia a nuestro sector.

Nuestra misión es el progreso

Somos un sector progresista y comprometido que trabaja, constantemente, en el desarrollo de nuestros procedimientos a lo largo de toda la cadena productiva. Como sector integrado, trabajamos en estrecha colaboración y nos beneficiamos del intercambio de conocimientos en todos los niveles.

Somos conscientes de que la sociedad y los políticos de la Unión Europea están inmersos en un intenso debate sobre el futuro de la ganadería. Nos vemos como parte activa en esta discusión y como un socio de confianza. Defendemos un diálogo abierto, receptivo y constructivo con las instituciones de la UE, los políticos y las partes interesadas pertinentes, esforzándonos por encontrar nuevas soluciones.

Contexto

Para garantizar una transición justa hacia una producción europea de carne de aves de corral más sostenible, es necesario que las autoridades de la UE garanticen y hagan cumplir la igualdad de condiciones con los socios comerciales internacionales y exijan reglas idénticas para la carne de aves de corral importada.

En el contexto del Pacto Verde Europeo y la estrategia De la Granja a la Mesa en la que los 27 Estados miembros de la UE se comprometieron a convertir la Unión Europea en el primer continente climáticamente neutro para 2050, el sector avícola de la UE quiere contribuir a un mundo más sostenible.

Del Do It Yourself al “crítico culinario”, sin renunciar a las tradiciones familiares

¿Qué hay detrás de un buen pollo asado o una ensalada con pavo? ¿Cómo integramos la carne de ave en nuestra dieta? AVIANZA presenta la radiografía de los perfiles más populares entre los consumidores españoles durante el verano: familias, parejas y singles

Agosto 2021. Cada año producimos en España más de 1.7 millones de toneladas de aves, a las que se unen las importaciones de otros países. Solo en los tres meses de verano se consumen más de 120 millones de ejemplares, con el pollo asado o frito como protagonista, junto a los filetes de pavo a la plancha como plato al alza y la recuperación de recetas tradicionales con aves autóctonas, como las codornices.

Detrás de las cifras, con una media de consumo por persona de 14 kg de carne avícola al año, se esconden muchas historias que giran en torno al producto más demandado en nuestro país. Avianza (avianza.org), la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola, ha realizado un estudio online sobre el perfil de los consumidores en nuestro país de este tipo de producto, donde se refleja que elegir un buen producto, cocinarlo, emplatarlo y consumirlo es una de las mayores delicias para cualquier persona, sin importar su edad, su género o su estado civil.

Estas son las principales conclusiones del estudio:

Consumidores en familia: de la tradición a la experimentación saludable

Muchas celebraciones familiares en España van acompañadas de una deliciosa propuesta gastronómica con carnes avícolas autóctonas. Las preferencias de los consumidores giran en torno a la carne de pollo y pavo por su versatilidad, precio y éxito en el menú de la semana. Valoran además la posibilidad de aprovechar todas las partes del producto y se muestran muy receptivas a los consejos de cocinado que encuentran en las redes sociales.

Sus gustos: giran en torno al pollo a la barbacoa o asado, ensalada de pollo o pavo, pollo al curry, pollo frito, frito crujiente o campero, entre otros, con un fuerte vínculo además con las recetas de cocina casera, sobre todo si se combinan con ingredientes habituales en su cesta de la compra.

Se trata de un entorno donde la mujer es la principal compradora (72% vs 28% hombres), y cuenta con el rango de edad más amplio, con un 67% entre los 35 y 54 años. También destaca el 28% de compradores entre 55-64 años, mayores que deben preparar la comida para grandes grupos.

Destacan los fuertes lazos familiares intergeneracionales, la cooperación en la preparación de los platos y la programación de comidas, así como una gran afición a las recetas populares que se caractericen por su sabor y que den solución a la mayoría de las necesidades de los comensales.

Su localización geográfica es más amplia que otros grupos, con presencia en grandes y pequeñas ciudades, localidades y municipios medios.

Dentro de las familias, Avianza también ha analizado el perfil de padres con hijos pequeños, con un rango mayoritario de edad entre los 27 y los 44 años, también con un predominio de la mujer (80% vs 20% hombres) como decisora de compra. En este caso, hablamos de una mujer que se autodenomina “moderna”, curiosa, a la que le gusta estar informada, le encanta las propiedades de la carne avícola y no tiene miedo de salir de su área de confort para encontrar información técnica y especializada, sobre todo con el objetivo de ofrecer alimentos saludables a sus hijos pequeños.

Buscan seguridad y equilibrio en la dieta, más allá del producto en sí. Equilibrio nutricional y también entre lo divertido o atractivo para los niños con las recomendaciones que quizás no son tanto de su agrado, pero imprescindibles para su crecimiento. La carne avícola es por tanto una vía creativa para, “con paciencia”, responder a los retos nutricionales. Se aprecia el incremento del pavo en su menú, sobre todo a la plancha o en fiambre.

A este tipo de padres y madres les encanta el DIY (Do It Yourself), con un estilo propio, sin anacronismos e inclusivo. No son madres o padres que quieran competir, aman la diversidad, son multifacéticos, lo saben y lo practican, y son capaces de hacer “magia con el tiempo”.

Este tipo de familias quieren experimentar cosas nuevas, crear platos nuevos con pollo o pavo, e invita a los pequeños a formar parte de la experiencia.

Como compradores, no les van los chollos, desconfían de los bulos y de los eslóganes, y no aceptan que les digan lo que tienen que hacer, comprar o llevarse. Les estimula sacar su propia conclusión. Su declaración de principios es: “no soy un target y mi familia tampoco, no me conoces”.

Consumidores en pareja: “la gastronomía sabe el doble con quien amas”

Denominados “gourmet” o “food lovers” por sus intereses, se definen como foodies. Les apasiona descubrir nuevas propuestas, sobre todo si llevan el sello healthy. Su plato ideal en los momentos románticos suele girar en torno a la carne de ave (pollo, pavo o especies autóctonas como la codorniz) pues le permite combinar el “buen comer” con el bienestar. Al fin y al cabo no hay nada peor que una digestión pesada tras una cena para dos.

En este tipo de perfil de comprador la mujer muestra un rango de edad menor, a partir de los 25 años, mientras que sube a 35 años para ellos. Sin embargo, cada vez más encontramos parejas sin hijos en mayores edades, hasta los 55 años. Destaca el grupo de urbanitas residentes en grandes ciudades, con estudios superiores, a los que les gusta viajar, conocer otras culturas, y disfrutan de un poder adquisitivo medio/alto. Preocupados por la ecología y el cambio climático, innovador en su alimentación, y con interés por la procedencia del producto que consume. El sello carne avícola de España es para ellos una garantía.  

Es el perfil más “masculinizado” de los cuatro analizados por el estudio de Avianza, que no quiere decir que sea mayoritario, pero sí revela que el hombre asume un papel más protagonista en la decisión de compra de carne avícola. Se trata de un hombre aficionado al buen comer, conocedor del producto y cómodo en las cocinas. Vincula directamente la cocina con el bienestar en todas sus fases: desde la preparación del menú para su semana (qué me apetece), el diseño de la ruta por establecimientos para encontrar el producto que busca y tiene en mente, el almacenaje en casa (es un experto en redistribuir el congelador), se preocupa por las preparaciones (adobos, macerados), y respeta y disfruta de los ritmos requeridos para obtener el mejor resultado.

Para este tipo de consumidores el tiempo de cocina es tiempo personal, y no reparan en dedicarlo para ellos y para sus parejas. Por ello disfrutan del emplatado, detalles y los acompañamientos al producto principal. La “gastronomía sabe el doble con la pareja”, declaran. Ver disfrutar a su compañera/o de una elaboración final tan cuidada es parte de lo que les une. Contemplan la cocina como cultura, incluso con como “arte en vivo”. Son consumidores de tradición y sus versiones modernizadas, pero sin alterar valores o principios. Por último, se consideran fanáticos seguidores de lo gourmet en redes sociales y sitios online especializados. Ganan terreno las recetas con especies de aves menos habituales, como capón, pularda, pavita, o codorniz.

Consumidor “Single”: delivery sí, pero sin renunciar a la comida de calidad

El segmento del consumidor que vive solo se ha asociado con intereses en comida para llevar poco nutritiva, pero el consumo de carne avícola es una forma de romper ese concepto. La proliferación de las opciones de delivery o envío a domicilio facilita la incorporación a su menú de platos con ave, que además resisten mejor los desplazamientos y el tiempo de llegada a su hogar.

Estudio pollo carne avicola

Solteros, estudiantes, personas que teletrabajan en su hogar, no solo hablamos de jóvenes, sino de personas más adultas con una situación que ha pasado a ser de separado o divorciado. La distribución por sexos es paritaria (50%), con mujeres entre los 25 y los 40 años, por hombres entre los 30 y los 45, lo que refleja también una salida de casa más tardía para este segundo segmento.

El consumidor “millennial de pollo” es “appadicto, sociales, críticos y librepensadores”. Les dan mucha importancia a estar cerca de la realidad, y dedican tiempo a la gestión del hogar, la nutrición o el bienestar personal. Son pragmáticos, pura practicidad.

Recurren al servicio de delivery porque no tener tiempo ni ganas de cocinar no está reñido con el buen comer y quedarse satisfechos, más allá de las propuestas de siempre. Quieren probar las novedades de los restaurantes y juegan a ser críticos culinarios.

Su visita al supermercado se orienta a comprar algún corte (bandeja de carne) y los ingredientes adecuados, porque también se sienten preparados para cocinar y sacar incluso una mejor versión. No tienen limitación de presupuesto, pero quieren comprobar cuál es la mejor opción vs delivery. Desconfían de las estrategias de venta basada en campañas meramente comerciales, aunque se animan a participar en concursos si ven claras las bases y supone un reto.

Aman su capacidad de autogestión, sacar partido de su situación “single” y no dejar pasar oportunidades satisfactorias (cine, viaje, spa, aventura, …) para mañana mismo. Siempre acompañados por una buena propuesta gastronómica.  

Esta es la carta suscrita por las seis interprofesionales del sector ganadero-cárnico ante la campaña lanzada desde el Ministerio de Consumo y su titular, D. Alberto Garzón Espinosa. En ella recogemos nuestro “estupor” por lo que consideramos un ataque injustificado a una parte muy importante de nuestra población, nuestra economía y nuestros profesionales.

Desde Avianza, la asociación interprofesional española de carne avícola, no podemos estar más en desacuerdo con sus declaraciones. Somos un sector que ha contribuido de forma responsable y comprometida a la alimentación saludable de la sociedad, que no ha dejado de trabajar en los momentos más complicados de esta pandemia, cuando se nos pedía estar ahí para abastecer a la población. Que ha realizado importantes esfuerzos en materia de innovación, transformación digital, sostenibilidad y apoyo de ese estilo de vida mediterráneo que menciona, y del que somos parte. Excluirnos o atacar nuestro sector es borrar una parte importante de nuestra cultura gastronómica y de nuestra aportación de valor a la economía de nuestro país.

Carta suscrita por ASICI, Avianza, Intercun, Interovic, Interporc y Provacuno

Estimado Sr. Ministro:

Las seis Organizaciones Interprofesionales firmantes queremos manifestarle el estupor de los cientos de miles de ganaderos, empresas, trabajadores y técnicos de toda España vinculados a los sectores ganaderos y cárnicos a los que representamos, ante la campaña suscrita por usted mismo y el Ministerio del que es titular, en la cual difama al conjunto del sector ganadero-cárnico.

Es preocupante que un ministro del Gobierno de España enarbole una serie de afirmaciones, erróneas todas ellas, y hacerlo además a través de canales públicos, tratando de crear una confrontación artificial con un sector, el ganadero-cárnico, que cumple un rol social y económico de primera magnitud en nuestro país. Según la FAO, nuestro sector genera en España más de 2,5 millones de empleos y casi 9.000 millones de euros de exportaciones a la balanza comercial de España.

Es irresponsable usar los datos de forma torticera cuando, muchos de ellos, son del Gobierno del que forma parte, como los datos oficiales de consumo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación o los datos del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El sector que representamos continuará con su labor divulgativa a través de datos contrastados, como los siguientes:

  • Cuando asegura que el consumo excesivo de carne ha conllevado el aumentos de enfermedades cardiovasculares, diabetes e, incluso, de algunos tipos de cáncer, debe saber que todos los indicadores internacionales reflejan que el patrón de dieta y de estilo de vida de nuestro país es de los más adecuados del mundo, ofreciendo perfiles que sitúan a España a la cabeza mundial:
  • España es el país más saludable del mundo (según el ranking de Bloomberg, Healthiest Country Index).
  • España es el país con mayor esperanza de vida del mundo (según el IHME de la Universidad de Washington y la prestigiosa revista científica The Lancet).
  • España es el país con más esperanza de vida de la Unión Europea (según el informe “State of Health in the EU 2019” de la Comisión Europea).
  • España tiene un índice muy por debajo de la media en incidencia de cáncer de todos los países de la OCDE (según el estudio “Health at Glance 2019” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
  • Cuando asegura que para producir 1 kg de carne se requieren 15.000 litros de agua, debe saber que el 90% del agua que se atribuye a la producción de carne es “agua verde”, procedente de la lluvia, que seguiría cayendo en caso de desaparición de los animales. Solo un 10% corresponde a “agua azul” y “agua gris”, una cantidad inferior a la de muchos cultivos vegetales.
  • Cuando asegura que el 14,5% de los gases de efecto invernadero a nivel mundial provienen de la ganadería, debe saber que:
  • La producción de ganado y estiércol representan solo el 5,8% de las emisiones (Climate Watch y World Resources Institute, Our Wolrd in Data. Oxford University. 2020).
  • La energía, ya sea en forma de electricidad, calor, transporte o procesos industriales, representa la mayoría (el 74%) de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El sistema alimentario mundial, que abarca la producción y los procesos posteriores a la agricultura, como el procesamiento y la distribución, representa el 26% restante de las emisiones. Y de ese 26%, la ganadería y la pesca representan solo una tercera parte (Joseph Poore y Thomas Nemecek. Science, 2018).
  • El 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de la ganadería en el mundo provienen de los países en vías de desarrollo (FAO, 2017). No podemos contribuir a mitigar el cambio climático con una visión eurocéntrica.
  • La intensidad de las emisiones (CO2 eq/kg de carne) varía entre las diferentes áreas del mundo. En nuestro entorno (Europa del Oeste) tenemos una de las intensidades de emisión más bajas del mundo (FAO, 2017). Nuestros sistemas productivos son más eficientes en el uso de los alimentos, en el manejo y en la sanidad animal. Por eso producimos menos emisiones por unidad de producto final.
  • Es importante que recuerde que, en España, según los datos oficiales del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero -Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico-, la producción ganadera de carne representa únicamente el 7,8% del total de emisiones de GEI de nuestro país. Por el contrario, el transporte supone el 27% de esas emisiones, seguido por la industria con un 19,9%, la generación de electricidad (17,8%), el consumo de combustibles (8,5%) o los procesos industriales y uso de otros productos (8%) (MITECO, 2020).
  • Es importante que recuerde también que el metano que se produce en la agricultura representa en torno al 27% del metano total emitido en el mundo. Este metano forma parte de un ciclo biogénico (se transforma en CO2 y H2O en 12 años), que pasa a ser absorbido por las plantas en las fotosíntesis. Con censos ganaderos estables, no aumentamos el CO2 en la atmósfera a lo largo del tiempo, por lo que no contribuimos al calentamiento como lo está haciendo el consumo de combustibles fósiles. Por tanto, nuestra reducción de emisiones contribuye a la mitigación del cambio climático, al igual que otros sectores económicos.
  • Cuando asegura que “el abuso de antibióticos pone en peligro su eficacia tanto para los animales como para los humanos”, debe saber que:
  • El uso de antibióticos como promotores de crecimiento de los animales de granja está prohibido desde 2006 (Directiva 2001/82/CE y sus posteriores modificaciones). Solo a veces, como ocurre en el caso de los humanos, es necesario tratar a los animales destinados a la producción de alimentos para curar alguna enfermedad bacteriana. El uso responsable de medicamentos garantiza el bienestar de los animales,  y que los alimentos que de ellos se derivan sean sanos y seguros.
  • La normativa europea regula qué medicamentos y cómo se pueden emplear para tratar a los animales. Así, solo se pueden usar los medicamentos que han sido autorizados tras haber sido sometidos a una evaluación de riesgo con base científica y resultado favorable.
  • Así lo ha confirmado también la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) indicando que España redujo un 13,6% las ventas de antibióticos veterinarios en 2019, siendo una reducción del 58,8 % entre 2014 y 2019 (Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos).
  • A nivel europeo, según el último informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el seguimiento de residuos de medicamentos veterinarios y otras sustancias en animales y productos de origen animal, solo se detectaron un 0,30% de no conformidades en 2019. Así, la EFSA concluye que hay un elevado nivel de cumplimiento y que el sistema de vigilancia europeo es sólido y contribuye a proteger al consumidor.

Como sabe, hace escasos meses tuvimos ocasión de reunirnos con el Secretario General del Ministerio de Consumo, con el que mantuvimos una muy cordial y fructífera reunión. En el encuentro, presentamos todas las iniciativas sectoriales de apoyo a la recuperación del país tras la grave situación de pandemia. Unas iniciativas que incluyen fuertes compromisos en los ámbitos de la sostenibilidad y la transición hacia modelos de producción basados en la neutralidad climática y la circularidad, así como el empleo de calidad, la vertebración territorial, la igualdad de oportunidades y los patrones de consumo equilibrados y saludables para toda la población.

Lo dijimos en la reunión y lo reiteramos ahora: el sector ganadero-cárnico contribuye a la creación de empleo y crea oportunidades y tiene fuertes compromisos medioambientales con resultados comprobables. Desde el sector, seguiremos en la senda de la colaboración institucional y el diálogo; y seguiremos confiando en que nuestros responsables públicos contribuyan, con su actitud y sus manifestaciones, a ese clima de entendimiento y no al construir una confrontación que no existe.

Atentamente,

Continúa nuestra labor conjunta con el resto de interprofesionales para la construcción de la Red Municipal Ganadero-Cárnica, una iniciativa conjunta para agrupar a los municipios con una importante presencia de ganadería e industrias en su territorio. El siguiente paso ha sido la firma de un importante acuerdo de colaboración con la FEMP, y la presentación del que será el Primer Foro de la Red, previsto para octubre. Reproducimos la nota de prensa conjunta.

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y las seis Organizaciones Interprofesionales del sector cárnico (OIAS) han firmado hoy un acuerdo de colaboración para impulsar la Red Municipal Ganadero-Cárnica, una iniciativa puesta en marcha por las Interprofesionales para trabajar de forma conjunta con los municipios españoles que cuentan en su territorio con una presencia significativa de actividades ganaderas e industriales. 

El acuerdo ha sido suscrito por el secretario general de la FEMP, Carlos Daniel Casares, y los representantes de las OIAS: Antonio Prieto (presidente de ASICI), Antonio Sánchez (presidente de AVIANZA), Javier Gómez (vicepresidente de INTERCUN), Raúl Muñiz (presidente de INTEROVIC), Alberto Herranz (director de INTERPORC) y Eliseu Isla (presidente de PROVACUNO). El acto se ha llevado a cabo en el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), cuya directora, Esther Esteban, ha dado la bienvenida a los participantes. 

En su intervención en nombre de las seis Interprofesionales, Eliseu Isla ha afirmado que “contar con el apoyo de la FEMP para el desarrollo de esta Red supone un paso muy relevante para esta iniciativa. Estamos seguros de que juntos podremos aunar esfuerzos para visibilizar el mundo rural y su importante papel en la cohesión territorial española, así como para impulsar la innovación y el progreso del sector ganadero-cárnico”

Por su parte, Carlos Daniel Casares ha destacado “la contribución del sector ganadero-cárnico a la economía de miles de municipios en nuestro país. La despoblación es uno de los grandes desafíos que tenemos como país y la ganadería y las industrias cárnicas son una herramienta para generar oportunidades en el medio rural”

La Red Municipal Ganadero-Cárnica pretende dar visibilidad al papel de los municipios en el funcionamiento del sector, así como fomentar la colaboración público-privada a nivel municipal, desarrollando actuaciones o estrategias de promoción del sector, que ha demostrado su capacidad de resiliencia y fortaleza estratégica durante la crisis del Covid-19. 

La Red constituirá un espacio de colaboración para afrontar retos comunes y compartir experiencias que estimulen la actividad en el mundo rural y en los municipios de todo el territorio y nace con el propósito de reconocer el importante apoyo de los municipios en el desarrollo de la actividad de la cadena. De hecho, el trabajo conjunto desplegado por las empresas y los municipios ha permitido que la cadena ganadero-cárnica sea desde hace tiempo uno de los motores económicos más importantes del país y actúe como el mayor agente vertebrador de la España Rural. 

En el desarrollo de esta actividad ganadero-cárnica, los municipios representan un papel fundamental. Con su apoyo, la actividad de la cadena ha llegado a aportar, según los últimos datos, un total de 42.000 millones de euros al PIB nacional. La Red Municipal Ganadero-Cárnica nace precisamente con el propósito de reconocer esta importante sinergia, y la imprescindible labor y apoyo de los municipios de nuestro país. 

Trabajo en común por la ganadería, la carne y el desarrollo de la España rural 

En esta dirección, las seis organizaciones interprofesionales que impulsan la Red llevan más de un año trabajando conjuntamente en el diseño de objetivos y planes destinados a la recuperación social y económica de nuestro país, incluyendo el proyecto Ganadero-Cárnico Next Generation que podrá formar parte del próximo PERTE Agroalimentario, con unas inversiones propias de más de 5.000 millones de euros distribuidas en materias de sostenibilidad, digitalización e innovación. 

Su aplicación junto con las ayudas del fondo europeo desempeñarán una transformación del sector sin precedentes en todos los municipios que albergan esta actividad económica, creando empleo en el mundo rural y, en especial, en las zonas en grave riesgo de despoblación. Igualmente, se trabajará también en el marco de la Red hacia el desarrollo de la Estrategia Nacional de Reto Demográfico, para poder adaptar la acción del sector a las necesidades de los municipios. 

En octubre se celebrará el primer Foro de la Red 

Tras la firma de este convenio, está prevista la celebración del Primer Foro de la Red en octubre de este año, con la presentación oficial de los municipios que participan en ella. Ya hay ayuntamientos como Totana (Murcia) o Los Tojos (Cantabria), que han formalizado su adhesión a la Red, y otros como Ourense, Marchena (Sevilla) o Zafra (Badajoz), que la están tramitando o como Porriño (Pontevedra), que tiene previsto aprobar su incorporación en su próximo pleno de finales de este mes. 

La participación en la Red permitirá a los municipios formar parte de una plataforma visible frente a las autoridades y tener voz a través de ella, beneficiándose de la interrelación con sus homólogos de otras localidades para compartir oportunidades del mundo rural y del sector. 

Asimismo, podrán participar activamente de la conversación política, defendiendo los intereses de un sector que contribuye a la economía, a la sociedad y a la demografía de su territorio, compartiendo experiencias que estimulen el mundo rural y alcanzar visibilidad institucional, empresarial y hacia la opinión pública.

En definitiva, la Red Municipal Ganadero-Cárnica será un espacio para todos, pueblos y ciudades, con el que seguir construyendo un mundo rural con calidad de vida, lleno de oportunidades y con la mirada puesta en el presente y en el futuro. 

Estas son las intervenciones de nuestros especialistas con motivo del webinar “Sector avícola español: Claves de una Industria de Futuro”. En esta sesión contamos con la participación de María Naranjo, directora de Alimentos, Gastronomía y Vinos de ICEXCarlos Garcés, especialista en innovación y profesor del departamento de Producción Animal y Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad CEU Cardenal Herrera; Antonio Escribano, médico especialista en endocrinología y nutrición; y Jordi Montfort, secretario general Avianza. Puedes ver un resumen de la jornada en esta noticia en Cárnica, medio de comunicación colaborador del evento.

Intervención María Naranjo, directora de Alimentos, Gastronomía y Vinos de ICEX

Intervención Doctor Antonio Escribano

Intervención Carlos Garcés, especialista en innovación

Intervención Jordi Montfort, secretario general Avianza

En el “World Poultry Day” (Día Internacional de las Aves de Corral), la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola, AVIANZA, lanza un mensaje de reivindicación de la labor de los miles de profesionales del sector avícola español, ante uno de los momentos más complejos de su historia, y también con mayores oportuidades.

10 de mayo de 2021. Nuestro país necesita más que nunca reforzar su fortaleza industrial. En un momento de máxima tensión para nuestra sociedad, con los efectos de esta pandemia aún por discernir sobre la vida de las personas y la economía, es clave contar con un tejido empresarial fuerte, innovador y preparado para responder a los retos presentes y futuros. Y la industria avícola española es un potente motor que ya genera más de 2.300 millones de euros a nuestro PIB, con más de 40.000 empleos directos y una estructura moderna preparada para competir de igual a igual con otros países. En 2020, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción de carne avícola alcanzó los 1.7 millones de toneladas, pero lo hizo en un contexto estructural sin precedentes, y ante los que merece la pena reflexionar.  

Y es que corremos el riesgo de dinamitar unos pilares robustos que nos han llevado a ser una potente industria avícola en Europa, con una de las cadenas de valor más profesionalizadas del sector agro-alimentario español, con importantes avances en genética y desarrollo de especies autóctonas, y con fuerte arraigo en la economía regional. Sin olvidar el acompañamiento de un cuerpo de veterinarios de máxima confianza y las fuertes inversiones en diseño, desarrollo y consolidación de plantas industriales de última generación. Somos además un referente gastronómico, tanto como productores de nuevos productos y formatos como por acompañar a nuestro sector de la restauración en nuevas propuestas culinarias que combinan lo mejor de los alimentos de España.

El reto “verde y tecnológico” forma parte de nuestra cultura como industria avícola, como demuestran iniciativas como el acuerdo marco entre varias interprofesionales para impulsar la transformación digital y sostenible de nuestras industrias cárnicas a través de los fondos Next Generation, con una inversión conjunta de más de 3.500 millones de euros, de los que el 50% son de procedencia privada.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible están en nuestra hoja de ruta como empresas y como parte de una sociedad en la que queremos un futuro mejor. Pero el verdadero desarrollo sostenible pasa por entender la realidad de la industria avícola, sus particularidades, y no generar deslocalización de industrias claves para Europa, con fuertes compromisos en bienestar animal, investigación o aplicación de estrictas medidas de bioseguridad y protocolos de erradicación de antibióticos en la alimentación, aplicados desde hace años. La normativa europea y la española es una de las más estrictas, algo que otros mercados no garantizan, y donde los ODS tampoco son una prioridad. El reto es alimentar a miles de millones de ciudadanos de forma responsable, donde una carne avícola de calidad y controlada genera confianza y responde a la necesidad de contar con una dieta rica en nutrientes, proteínas naturales, saludable. Es algo que defenderemos ante la Cumbre de Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios que se celebrará este año.

En esta declaración de principios, ofrecemos también una aportación clave para el desarrollo del tejido industrial y económico de las zonas rurales o más despobladas. Pero lo hacemos desde el proceso de digitalización que es ya un hecho en sus plantas. Somos una industria que abordó un ambicioso reto de transformación, con el objetivo de ser más competitivos, y a la vez más sostenibles. No se trata solo de un proceso que mejora nuestras industrias, sino también nuestra capacidad de conectar con los consumidores, de llegar a ser la respuesta a sus necesidades y nuevos hábitos de consumo.

La industria avícola no es un mero productor marca blanca, sino que ha sabido adaptarse a nuevos escenarios, romper esa última milla para llegar a nuestros clientes a través del ecommerce o de una relación más transparente, más directa, más cercana. Y eso es sinónimo de madurez y de fortaleza, nos coloca en una posición inmejorable para seguir aportando valor a cada vez más segmentos de nuestra industria.

Esto nos lleva a reforzar nuestra posición en los mercados internacionales, habitualmente no considerados prioritarios en el pasado, y que hoy más que nunca son una oportunidad y una necesidad para nuestras empresas. Japón, China, Filipinas, Oriente Medio, México o la propia Europa perciben que algo se está moviendo en el industria avícola española, y es momento de defender más que nunca esa posición. Genera negocio para nuestras empresas, genera empleo, genera riqueza, y consolida en definitiva una posición más fuerte como potencia avícola. 

El próximo 10 de mayo te invitamos a una jornada muy especial con motivo del #WorldPoultryDay (de 12h a 13h). Organizamos un encuentro sectorial #industriaavicola con 3 grandes profesionales para analizar las claves de nuestro futuro:

✅ Maria Naranjo Crespo, Directora de Alimentos, Gastronomía y Vinos del ICEX.
✅ Carlos Garcés Narro, especialista en innovación y profesor del departamento de Producción Animal y Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
✅ #AntonioEscribano, médico especialista tanto en endocrinología y nutrición como en medicina deportiva. Catedrático de Nutrición Deportiva por la Universidad Católica de Murcia.
✅ Y Jordi Montfort, secretario general de #Avianza.

Registro en https://lnkd.in/ggeWz2T

La revista ARAL (descarga aquí) ha realizado un completo informe sobre el mercado de elaborados cárnicos de pavo y pollo durante el último año. Con la participación de varias consultoras y empresas del sector, este análisis muestra cómo la industria avícola se ha adaptado a los nuevos hábitos de consumo de la sociedad, tanto los derivados de los efectos de esta pandemia como los que se venían registrando en las preferencia de las familias.

El mayor reto del sector ha estado en la personalización de la oferta de productos, apoyados en la innovación y la transformación de las empresas productoras, así como en la respuesta a un cliente que busca conocer el origen de los productos que consume así como sus procesos de producción.

Como señala Jordi Montfort, secretario general de Avianza en un artículo de opinión que forma parte de este estudio, nuestro sector ha puesto especial foco en mostrar de forma transparente los pilares que sustentan nuestra actividad, como son la Calidad en las materias primas, la Sostenibilidad y el Bienestar Animal.

En este artículo, exponemos cómo estamos ganando la confianza de un consumidor que busca cada vez más el sello de calidad de nuestros productos de origen nacional, y para el que estamos realizando procesos de digitalización de nuestra cadena de valor para llegar a ellos de forma más directa y accesible. Y como remarca Jordi Montfort, “la calidad y el sabor priman sobre la competencia de precios, y esto es algo que agradece el consumidor, que recibe con agrado las nuevas propuestas“.

Artículo escrito por Fernando Caballo Arcaya.

El diario Agronegocios incluye en su último número un especial dedicado al Bienestar Animal, en el que nuestra interprofesional ha participado con un artículo de opinión en el que se recogen nuestras principales actuaciones en este importante compromiso de toda la industria avícola. Puedes acceder al contenido completo del especial en su web. Reproducimos aquí la tribuna íntegra de Jordi Montfort, secretario general de Avianza.

Una industria avícola responsable, innovadora y comprometida con el bienestar animal

La industria avícola española es un referente internacional por la capacidad de innovación, transformación y adaptación a los nuevos retos que plantean los consumidores y la propia cadena de valor agroalimentaria. Ocupar esta posición ha sido posible gracias a un compromiso constante de inversión en todos los procesos productivos, desde la genética, la crianza de aves en nuestras granjas, la logística y transporte, el procesamiento y elaboración de productos, o la comercialización final. Y todo ello además, generando una importante contribución a nuestra economía, así como la dinamización de la actividad empresarial en ámbitos rurales.

Nuestras granjas, centros de producción y todo el ecosistema de empresas en general, están cada vez más profesionalizadas, más tecnificadas, más preparadas incluso para abordar el proceso de internacionalización a mercados aún más exigentes, si cabe. Y en esta evolución, contar con un sello de “Compromiso Bienestar Animal” es una prioridad para todos. Porque una gran parte de los deberes ya están hechos. Hablamos de la capacidad de mostrar de forma transparente a ese consumidor que, desde hace años, nuestras empresas y profesionales cumplen más allá de con los principios marcados por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en materia de bienestar animal, así como los reglamentos de la Unión Europea, como el Convenio Europeo para la Protección de los animales en granjas ganaderas. Son hechos.

Contar con un sello de “Compromiso Bienestar Animal” es una prioridad para todos

Avianza

Por ello nuestra interprofesional participa de forma activa en diferentes comités de trabajo, tanto de nuestro sector como con otras interprofesionales, para crear el marco común que nos permita impulsar un sello que represente ante nuestros consumidores la garantía de una producción avícola que se rige por los máximos estándares de bienestar animal, así como criterios éticos. Estándares que se aplican en ámbitos de bioseguridad, alimentación, alojamientos e instalaciones, o manejo de los animales.

Es una responsabilidad común, que se nutre de las mejoras propuestas por parte de todo el ecosistema de la industria cárnica, comités de expertos donde participan universidades y centros tecnológicos, entidades de certificación, operadores y las propias organizaciones de protección y defensa de los animales. El diálogo y el respeto debe ser la base de la mejora.

Porque en la Unión Europea contamos con una de las normativas más exigentes y avanzada en el ámbito del bienestar animal, y nuestras empresas son garantes de su cumplimiento. Cuando nuestros productos avícolas compiten en mercados internacionales, y también el nacional, debería ser una importante ventaja competitiva, sobre todo ante la amenaza de carne avícola low cost de mercados más laxos en sus políticas de producción. Y esto es algo que queremos remarcar de forma positiva: la carne avícola española es un producto sano, seguro y de calidad.

Nuestras empresas y profesionales llevan años transformando sus instalaciones en complejos muy avanzados, donde la innovación y la digitalización ayudan a controlar y mejorar cada parte del proceso de producción, con una importante inversión en trazabilidad. Tecnologías como el blockchain, o la gobernanza y adopción del dato para la toma de mejores decisiones, forma parte de ese proceso de transformación, y su aplicación práctica puede contribuir a dar mayor solidez y transparencia a iniciativas como nuestro sello de calidad y bienestar animal.

Tenemos la oportunidad de armonizar los procesos de certificación para que el consumidor reconozca en un único sello esa realidad de la que tan orgullosos estamos.

Avianza

Desde Avianza queremos que cuando los consumidores acudan a sus lineales tengan la garantía de que adquirir un producto avícola producido en España es sinónimo de todos los valores que hemos comentado anteriormente. Y también del esfuerzo de miles de profesionales anónimos y familias que trabajan cada día para garantizar que la carne avícola española forme parte del patrimonio gastronómico de nuestro país.

En 2021 abordamos importantes retos en internacionalización de nuestros productos, con foco en mercados como Japón, Hong Kong, Oriente Medio o la propia UE, sobre todo con un producto Premium, y de nosotros depende la capacidad de comunicar de forma más amplia, eficiente y transparente las buenas prácticas en materia de bienestar animal que hemos aplicado en todos los eslabones de la cadena de valor de la industria cárnica.


La Sostenibilidad es uno de los pilares sobre los que se asienta el desarrollo de la industria cárnica actual, y su peso será aún mayor para los próximos años, junto a la transición energética o la innovación. Para demostrar los esfuerzos del sector ganadero europeo en este sentido, desde Avianza participamos en la iniciativa impulsada por la Plataforma “European Livestock Voice, que en España tiene su adaptación en Somos Ganadería.

Parte de nuestros esfuerzos van encaminados a exponer de forma efectiva las claves que pueden permitir desarrollar e implementar en Europa una estrategia eficaz “de la Granja a la Mesa”. Un desafío para el que nos hemos unido varias interprofesionales, dentro del marco de actuación de la Unión Europea.

Nuestra última acción ha sido la presentación del vídeo «Las 9 paradojas de la granja a la mesa», donde destacamos que, a pesar de las buenas intenciones, “la estrategia de la granja a la mesa no tiene en consideración la situación real y los desafíos del sector ganadero“. Nuestro deseo es participar activamente en el gran proceso de transición ecológica en marcha, pero mostrando a través de estos contenidos que la respuesta requiere de un análisis completo, transparente y cercano a la realidad.

Estas 9 paradojas reflejan los conceptos erróneos y prejuicios que sufre el sector ganadero, y que hacen referencia a temas como el medio ambiente, la salud o la economía. Nuestro reto es destapar las inexactitudes que muchas veces se propagan sin base científica alguna, y aportar información veraz en temas como:
• El valor nutricional de la carne
• La coherencia del uso de la tierra para la actividad ganadera.
• La sostenibilidad medioambiental de la cadena ganadera europea
• El impacto económico del sector
• La protección del bienestar animal
• El uso de fertilizantes
• Empleo en zonas rurales
• El patrimonio gastronómico y cultural de los productos de origen animal
• La seguridad y disponibilidad de nuestros productos alimenticios