MADRID, 20 de diciembre de 2021

De unos años a esta parte el pavo se asocia con la festividad norteamericana de Acción de Gracias o la cena de Nochebuena pero, sin embargo, tanto por su versatilidad a la hora de cocinarlo como por sus características nutricionales deberíamos incluirlo en nuestra dieta del día a día. A continuación te damos algunas razones para hacerlo.

  1. Es un recuperador natural tras la práctica de deporte

Gracias a su alto contenido en proteínas y aminoácidos, la carne de pavo es perfecta para comer tras una sesión de entreno porque nos ayuda a recuperar músculo. Ya sea a la plancha o en embutido, el pavo nos dará un chute para evitar las temidas agujetas.

  • Es el rey de la “línea”

El pavo es carne magra y contiene 2,2 gramos de grasa por 100 gramos de producto y aporta 107 calorías por 100 gramos de carne, siempre y cuando desechemos la piel que acumula una mayor cantidad de grasa. Además, gracias a su alto contenido en agua, nos ayuda a mantenernos hidratados, un aspecto muy importante en las dietas.

  • Cuida del corazón

La carne de pavo contiene ácidos grasos totalmente saludable que nos ayuda a tener un corazón fuerte y sano manteniendo a raya el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • Zzzzzz

El consumo de carne de pavo te ayudará a dormir mejor ¿la razón? Los altos niveles de triptófano que contiene y que ayudan a regular la cantidad de serotonina que produce el cuerpo y, en consecuencia, a mantener el ciclo de sueño correctamente.